Hemos cerrado el mes de junio con un rendimiento del 0,31%, lo que sitúa la rentabilidad acumulada del año en el 4,14% y la de los últimos doce meses en el 13,98%.
El protagonista del mes ha vuelto a ser el petróleo, pero esta vez para bien. Durante marzo, abril y mayo, el barril de crudo WTI —una de las referencias mundiales de precio— cotizó a una media de 95 dólares y llegó a tocar los 112; junio, en cambio, lo ha cerrado en 69,5 dólares. Creemos poco probable que regrese a los niveles de la pasada primavera: los últimos meses han permitido al resto de productores y consumidores mundiales reorganizar sus suministros y, además, la segunda mitad del año suele ser bajista para el crudo. Por dar un dato, en los últimos veinte años el petróleo ha caído de media un 13,6% entre el 4 de julio y el 18 de diciembre.
Esta bajada del petróleo influye de forma directa en la inflación, que esperamos se modere en los próximos meses. Los bancos centrales han reiterado que su principal preocupación sigue siendo precisamente la inflación; de hecho, el Banco Central Europeo ha vuelto a subir su tipo de interés en 0,25 puntos. Conviene aquí distinguir entre dos cosas que a menudo se confunden: el tipo de interés que fija el banco central, a corto plazo, y el que pagan los bonos a varios años o a largo plazo. Pues bien, esa subida del tipo a corto, lejos de arrastrar al alza a los tipos a largo, ha ayudado a estabilizarlos e incluso a que empiecen a bajar. La lectura del mercado es sencilla: si el banco central actúa hoy con firmeza, la inflación estará más controlada mañana.
Renta fija
En el último trimestre, los bonos europeos han alcanzado rendimientos que no se veían desde 2011, y hemos aprovechado para comprar bonos a largo plazo. Creemos que unos rendimientos tan altos no se van a mantener. Al cuadro ya descrito —un petróleo a la baja y una inflación en descenso— se le añaden el escaso crecimiento de la economía europea y la elevada deuda pública de unos Estados que a duras penas soportarían tipos altos durante mucho tiempo. A ello se suma la pauta estacional favorable al bono durante el verano, sobre la que hemos escrito un artículo publicado en el diario Expansión. Son muchas las fuerzas que empujan en la misma dirección, y nuestro objetivo es aprovecharlo.
Renta variable
Durante el mes hemos incorporado a la cartera Enel, la gran eléctrica italiana. Es una compañía tranquila, poco dada a los sobresaltos —y precisamente por eso a menudo pasa desapercibida—, pero que hoy cotiza a un precio que nos parece atractivo.
Nos gusta situar cada empresa dentro de la cadena de la electrificación, ese proceso por el cual el mundo va sustituyendo poco a poco los combustibles por electricidad. En un extremo de esa cadena está la materia prima, y por eso tenemos la minera de cobre Atalaya: sin cobre no hay cables ni redes. En el otro extremo está quien lleva finalmente la electricidad hasta el enchufe —las redes de distribución y suministro—, y ahí es donde encaja Enel. Creemos que ese último eslabón conservará un poder de negociación considerable, porque la necesidad de ampliar redes y capacidad no deja de crecer (centros de datos, coche eléctrico, nueva industria) y una red eléctrica es muy difícil de replicar. Por eso pensamos que tanto su facturación como su beneficio de explotación (el EBITDA, esto es, lo que gana el negocio en su actividad ordinaria, antes de intereses e impuestos) crecerán por encima de la inflación.
A la solidez del negocio se añade el precio. Enel es hoy una de las eléctricas más baratas de Europa: reparte un dividendo cercano al 6% anual y cotiza en torno a siete u ocho veces su EBITDA, una de las valoraciones más bajas del sector (fuente Koyfin.com). Conviene, no obstante, señalar también lo que menos nos gusta. Como casi todas las eléctricas, Enel arrastra una deuda elevada —del orden de tres veces y media su EBITDA anual—, herencia de las cuantiosas inversiones que exige mantener y ampliar las redes. Esa carga de intereses explica que su beneficio contable resulte modesto en relación con su tamaño; medida por esa vía, la acción ya no parece tan barata.
Es aquí donde el escenario que venimos describiendo juega a su favor. Si, como esperamos, los tipos de interés acaban bajando, una compañía estable pero endeudada como Enel se beneficia por partida doble: refinancia su deuda a menor coste y su dividendo del 6% resulta aún más atractivo frente a unos bonos que rentarían menos. En un entorno así, esta clase de empresas puede desempeñar el papel de refugio para quien busca, ante todo, consolidar y cobrar rentas con tranquilidad.
Perspectivas y conclusiones
Algunas de las posiciones importantes de la cartera, con las que tan buenos resultados hemos obtenido en el pasado, no están teniendo un año especialmente brillante. Se percibe cierto nerviosismo en el mercado sobre cómo evolucionará la inteligencia artificial y sobre el volumen de inversión —el capex, es decir, el dinero que las grandes tecnológicas destinan a construir infraestructura— que están comprometiendo las compañías punteras. Este mes, sin ir más lejos, nuestras tres mayores posiciones han caído —Alphabet un 4%, Meta un 9% y Amazon un 10%— y, aun así, el fondo ha cerrado en positivo.
Detengámonos en una de ellas, Meta. Empezamos a invertir en 2012, cuando era poco más que una promesa, y desde entonces ha escalado hasta situarse entre las diez mayores empresas del mundo. Hace un año cotizaba a 19 veces su EBITDA y al cierre de este mes lo hacía a 13,6 veces, mientras sigue aumentando sus ventas un 26% respecto al año anterior. Con un crecimiento así y cerca de 4.000 millones de usuarios confiamos en que siga aportando valor al fondo, como el resto de la cartera, tal y como ha hecho hasta ahora.
Como siempre, recordamos que las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. El fondo invierte a nivel global y está sujeto a riesgos de renta variable, renta fija y divisa. Las rentabilidades mostradas son netas de comisiones y gastos del fondo, y no incluyen la fiscalidad personal del partícipe. ANNUALCYCLES STRATEGIES FI pertenece a la gestora Gesiuris S.G.I.I.C. (registro CNMV nº 4269). Toda la información legal del fondo está disponible en: https://www.gesiuris.com/fondosinversion/annualcycles-strategies-fi/


