Hemos cerrado julio con un rendimiento del 0,26 %, lo que sitúa la rentabilidad acumulada del año en el 4,43 % y la de los últimos doce meses en el 11,77 %. Un resultado correcto si tenemos en cuenta el mes que ha vivido el mercado: el índice Nasdaq —que reúne a siete de las diez mayores empresas del mundo por capitalización— ha caído un 6,6 %, y el futuro del bono estadounidense a diez años ha bajado un 1,75 %. Conviene aclarar que ese futuro refleja el precio del bono, no su rentabilidad; de hecho, la rentabilidad ha subido, como explicaremos en el apartado de renta fija.
Un dato para poner las cosas en contexto. Annualcycles ha obtenido una rentabilidad anual (TAE) del 6 % en los últimos diez años. Una cifra que por sí sola dice poco; cobra sentido al compararla. Los 345 fondos con más de diez años de historia de la categoría Morningstar «mixtos flexibles globales» —la que agrupa a la mayoría de las carteras que combinan renta fija y renta variable— han rendido de media un 3,91 % anual. Nuestro 6,02 % nos sitúa por delante del 88% de los mejores fondos de esa categoría a largo plazo, que es el plazo que de verdad importa. Es motivo para estar razonablemente satisfechos de las decisiones tomadas y, sobre todo, un estímulo para seguir mejorando.
El protagonismo del mes ha estado en la industria de los chips: el índice MSCI Semiconductores ha corregido cerca de un 30 % desde sus máximos. Y todavía colea el petróleo —con el estrecho de Ormuz, Irán y la Casa Blanca de fondo—, factores que siguen moviendo la renta fija y la variable, aunque cada vez menos. Ocurre como con los aranceles: el primer anuncio provocó una corrección muy marcada, pero, a medida que las amenazas se han ido repitiendo, el mercado apenas se inmuta. Todo acaba madurando, y las noticias que ayer sacudían las cotizaciones hoy pasan casi inadvertidas.
Renta fija
Los bonos que tenemos en cartera ofrecen hoy el mejor rendimiento desde que pusimos en marcha el fondo, en 2010. Y, sin embargo, de momento no nos están aportando el valor que esperábamos. La razón es que los rendimientos se encuentran prácticamente en máximos de los últimos veinte años: este mes de julio el bono francés a diez años ha superado el 4 % y el estadounidense, en dólares, el 4,7 %.
Conviene explicar por qué eso, a corto plazo, nos resta. Cuando el interés que ofrece el mercado sube por encima del que pagaban los bonos en el momento de la compra, el precio de estos bonos baja. En nuestro caso, con una duración media cercana a 5 años, la cartera se compró a una rentabilidad media a vencimiento del 3,9 % y hoy esa referencia está en el 4,1 %: por eso nuestros bonos han perdido algo de precio.
No obstante, después de tantos años con los tipos de la zona euro al 0 %, estamos muy cómodos con lo que hoy rinde la renta fija. No nos preocupa que la situación se prolongue, ni siquiera que los tipos suban algo más, siempre que podamos seguir comprando y renovando los vencimientos a medida que se producen. La caída de precio ya la hemos absorbido, y la cartera ha quedado rentando un 4,1 % a vencimiento.
Renta variable
Para elevar el rendimiento del conjunto necesitamos que la renta variable aporte, y este mes hemos incorporado PepsiCo, una compañía de consumo defensivo: productos básicos que la gente sigue comprando en cualquier fase del ciclo. No esperamos de ella un recorrido como el de Atalaya o Alphabet, pero conviene tener también negocios sólidos comprados a un precio razonable; creemos, además, que contribuirá a sostener la rentabilidad media que venimos obteniendo.
Es un negocio que casi todos entendemos, con buenas marcas y capacidad de incorporar otras nuevas. Los números de la última década (2016–2025) ayudan a entenderlo: sus ventas han pasado de 59.130 a 82.248 millones de dólares (+39 %), su EBITDA de 11.765 a 15.435 millones (+32 %) y su dividendo por acción de 3 a 4,97 dólares (+65 %). Al precio al que hemos comprado, este año se espera un dividendo cercano al 4,27 % (fuente: Koyfin), muy parecido a lo que hoy renta la renta fija, con la diferencia de que esperamos que siga creciendo año a año, como ha hecho durante más de treinta y cinco años.
Perspectivas y conclusiones
En lo que va de año, según el ranking de Expansión, nos situamos por encima de la media de la categoría, aunque aspiramos a acercarnos al primer cuartil. Nuestro objetivo es exigente: quedar cada año entre el 25 % mejor, porque ese es, con el tiempo, el camino para consolidarnos en el 10 % mejor a largo plazo. Hoy nos frenan sobre todo dos cosas y, en ambas, vemos más oportunidad que amenaza.
La primera es, precisamente, la renta fija. Con los rendimientos en máximos, quedamos por detrás de los fondos que no han alargado los vencimientos. Pero como los tipos a corto plazo siguen estables mientras los largos han subido, la curva de tipos ha quedado muy inclinada (los plazos largos pagan bastante más que los cortos). Mientras se mantenga así, rendiremos más que quien invierte a corto plazo; y bastante más si los tipos acaban bajando.
La segunda son algunas de nuestras grandes posiciones tecnológicas, penalizadas por el enorme gasto que la inteligencia artificial les exige. Conviene recordar, sin embargo, que hace un par de años nuestra inquietud era la contraria: que estas compañías estuvieran alcanzando su madurez y se les agotara el crecimiento. La IA ha aplazado ese riesgo varios años. Para competir en esa liga —Alphabet, Amazon, Meta, Anthropic— hace falta un capital que muy pocas empresas en el mundo pueden permitirse, y han creado una demanda que hace unos meses ni existía: se calcula que los usuarios superan ya los mil millones, y algunos ya pagamos un importe considerable al mes por acceder a estas herramientas. A la vista del aumento de productividad que ya generan, no parece que el precio vaya a ser un obstáculo.
Como siempre, recordamos que las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. El fondo invierte a nivel global y está sujeto a riesgos de renta variable, renta fija y divisa. Las rentabilidades mostradas son netas de comisiones y gastos del fondo, y no incluyen la fiscalidad personal del partícipe. ANNUALCYCLES STRATEGIES FI pertenece a la gestora Gesiuris S.G.I.I.C. (registro CNMV no 4269). Toda la información legal del fondo está disponible en: https://www.gesiuris.com/fondosinversion/annualcycles-strategies-fi/


